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Su marido millonario murió y cuando fue a reclamar la herencia descubrió algo impactante

Tras un año de matrimonio, el hombre falleció en un confuso accidente de tránsito, dejando millones en propiedades y efectivo a la deriva. 

Desde que los cercanos de Marchel Amphoux, un propietario de tierras, sin dientes y despeinado, se enteraron que se casaría con Sandrine Devillard, una agente de bienes raíces, todos sospecharon que algo extraño ocurría.

Y es que el romance ocurrió luego de años de disputas entre ellos por las cinco propiedades de Amphoux, de 68 años, valuadas en millones de euros, de las cuales Devillard, de 43 años, intentó apoderarse en más de una ocasión.

Nadie sabe cómo o por qué, pero la pareja decidió casarse al poco de tiempo de haber iniciado su relación. Tras la boda, ella pasó gran parte de su tiempo en París cuidando de su negocio, mientras que él continuó viviendo como lo hacía antes de comprometerse: en la montaña, sin electricidad ni agua.

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Esto aumentó las especulaciones en el pueblo de Puy-Saint-Pierre, donde habitaba Amphoux, sobre las intenciones de la mujer con el ermitaño. Con el fin de intentar silenciar todo tipo de comentario, Devillard lanzó un video musical con una canción de amor hacia su marido, quien incluso hace una breve aparición.

Un año después de la boda, el hombre falleció en un accidente de tránsito, en el que el conductor y otro pasajero (ambos amigos de su esposa) sobrevivieron. Ante las extrañas circunstancias del incidente, se abrió una investigación que terminó con el chofer absuelto de homicidio involuntario.

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El funeral de acaudalado ermitaño fue todo un suceso en la localidad en que habitó. En plena ceremonia el párroco insinuó que el difunto había sido “manipulado” y que había sido tratado como un “balance general, no como una persona”, ante el asentimiento de todos sus coterráneos.

“La gente estaba abucheando. Todos sabían que Marcel era bueno y que Sandrine estaba con él únicamente por sus propiedades y su dinero. No podía ser más ridícula, siempre tratando de actuar en que estaba interesada en un chico de campo, pero lo único que le interesaba era su riqueza”, se quejó uno de los vecinos del hombre en su última despedida.

“Todo el mundo en el pueblo se presentó en el funeral de Marcel y mostró exactamente lo que pensaban de la señora Devillard”, apuntó otro asistente a la ceremonia.

Sin embargo, una inusual acción de la viuda, quien llegó vestida en impecable negro, dejó a todos aún más confundidos: intentó arrojarse a la tumba. Esto en medio de las quejas de los inquilinos de las propiedades de Amphoux, pues estaban siendo desalojados por la mujer.

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Pese a que muchos creyeron que la millonaria herencia del hombre sería para quien fuera su esposa por un año, lo cierto es que la sorpresa fue mayúscula. En 2013, se dio a conocer el testamento de Amphoux, en el que expresó que Devillard había quedado completamente fuera, ya que el dinero pertenecía a una de sus primas y sus propiedades a algunos de los vecinos del pueblo en el que vivió.

El documento fue escrito “justo semanas antes de la muerte de Marcel”, declaró el abogado del difunto, Jean-Michel Colmant a The Telegraph, agregando que “todos los que lo han visto confirman que se trata de la obra de Marcel, así que él ha dejado claro que no quiere dejarle nada a su esposa”.

Pero la viuda no se quedó tranquila y llevó su causa a tribunales, acusando que la letra de su exmarido era otra, que había sido víctima de “abuso de confianza”, “intento de extorsión” y falsificación por parte de los supuestos herederos.

Sin embargo, el 12 de diciembre pasado el fiscal a cargo de la investigación anunció que su causa había sido anulada, dado que la voluntad del fallecido fue “la voluntad de su mano”, lo que sólo confirmó que la mujer se quedó sin nada de la fortuna del ermitaño hombre.

Fotos: Reproducción The Telegraph / Reproducción Express

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