Siempre sentía miedo de salir a comer por esta razón y una camarera le demostró lo contrario

Isabelle confesó que cada vez que se enfrentaba a la situación sentía una punzada de miedo, por lo que el gesto de la mesera la inspiró a tener valor. 

Esta historia puede ocurrirle a cualquier mujer en el mundo. Y es que a diario miles de madres tienen temor de ser juzgadas en los espacios públicos por alimentar a sus lactantes. Afortunadamente, en este caso, todo terminó bien.

Isabelle Ames sentía ansiedad y temor cada vez que debía darle pecho a su bebé de 10 meses, llamada Charlotte, lo que no cambió el pasado 1 de marzo cuando llegó a tomar desayuno al restaurante Snooze, ubicado en Arizona.

Esa mañana, tal como recuerda, le tocó “luchar” contra la pequeña –quien es un bebé muy activo- para que le dejara tomar un sorbo de café, dado que Charlotte tenía demasiada hambre. Tras el tira y afloja, la joven madre decidió alimentar a su bebé, intentando hacer un lado la vergüenza y preocupación que le ocasionaba el hacerlo en un lugar público.

“Amamantar es una de las cosas más difíciles que he hecho, después de dar a luz. Nadie te prepara para ello, pero todo el mundo espera de ti que seas excelente. Te siente como una completa fracasada cuando las cosas no ocurren de forma automática”, confesó Isabelle a The Huffington Post.

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De seguro la mesera, de nombre Erica, que atendió ese día a madre e hija se dio cuenta de lo que pasaba, por lo que decidió realizar un gesto que cambió no sólo la perspectiva de Isabelle, sino que también su vida a futuro.

“Ya tiene seis dientes y las dos hemos estado enfermas una semana. Cuando acabó de mamar, la camarera que nos había atendido se acercó y dijo: ‘Esta tortita te la regalo. Ahí va una pequeña nota que explica el por qué’. Entonces me contó cómo ‘nosotras, las madres, tenemos que cuidar las unas de las otras’”, relató la progenitora en su cuenta de Instagram.

Junto con esto, Isabelle compartió en su red social una instantánea del papel que recibió y el que decía: “¡Gracias por dar de mamar aquí! Mucho amor y respeto”.

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Ante esto, la joven madre se emocionó hasta el punto de que sus ojos se llenaron de lágrimas y abrazó a Erica, dado que oír reconocimiento y la gratitud de una desconocida le dio una sensación que no había vivido antes.

“Sentí como si ella hubiera estado conmigo siempre, durante toda mi travesía, como si ella supiera cuántas veces he querido abandonar aunque no lo he hecho. Muchas veces, antes de dar de comer a Charlotte en público siento una punzada de miedo. ‘Okay, hoy va a ser el día. Alguien me va a intimidar. Me va a gritar. Alguien va a decirme que no puedo hacer esto aquí’. Pero no, hoy no ha sido así. Hoy me han dado amor, respeto y unas tortitas gratis”, contó la mujer sobre el gesto que protagonizó.

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Por lo mismo, Ames quiso compartir su historia en redes sociales, dado que “la mayoría de las veces lo único que se oyen son experiencias negativas relacionadas con la lactancia en público. He visto videos de mujeres acosadas y a veces me ha dado miedo y me ha hecho pensar que cualquier día me puede pasar lo mismo”, explicó.

Cabe mencionar que afortunadamente eso sólo han sido temores, dado que ella nunca ha sido acosada ni ha recibido comentarios negativos, aunque sí se ha sentido intimidada.

“Sí se han quedado mirándome y hay gente que parece molesta. Pero, simplemente, los ignoro y me quedo mirando a mi bonito bebé”, remató la joven madre.

Foto: Instagram @mrsalexanderames

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