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Varios expertos desestiman la puntuación y recomiendan informarse leyendo la etiqueta, para conocer el productor y el importador.

Para muchos no es una tarea fácil comprar un buen vino. No son pocos los que se preguntan en qué hay que colocar atención a la hora de adquirir una buena botella sin morir en el intento.

Sin embargo, hay una forma de saber si se está frente a un buen vino solo mirando la etiqueta. No es la puntuación ni la cantidad de estrellas que posee. De hecho los expertos desestiman el valor que tienen las estrellas Michelin.

“Es tan estúpidamente subjetivo, que no alcanzo ni a describirlo. Casi uno no puede ni comenzar a describir cuán subjetivo es la puntuación de un vino: se trata de tu cerebro, de tu paladar. Bebe lo que te guste, lo que te siente bien, por lo que te entusiasme de un vino”, dice a Gizmodo el ex sommelier Michael Muser.

“Escoger un vino por su etiqueta es algo ligeramente mejor que juzgar un libro por su portada”, agrega Alex Burch, director de vinos de Bastion en Nashville.

Una opinión compartida es fijarse en la etiqueta, específicamente en el productor del vino. “Productor, se refiere a la denominación o al lugar de origen, variedad de uva y añada. Los vinos generalmente se agrupan en variedades y regiones de la uva, por lo que puedes empezar con eso y sumergirte un poco más”, dice Burch.

También es importante conocer el importador de la bebida, el que siempre está impreso en algún lugar de la etiqueta posterior. “Por lo general, si encuentras algunos vinos que te gustan de un importador, podría servirte para buscar otros vinos de los que comercializan y expandir tus horizontes en una dirección que probablemente te convenza”, dice Jeff Donahue de Ludlow Liquors en Chicago.

Por eso, cuando vayas a comprar un vino, lee bien la etiqueta, seguramente ahí estará la respuesta que buscas.

Fotos: Shutterstock

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