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La pequeña nació en su casa y pesó sólo 1,5 kilos, pero sus padres sólo se dedicaron a rezar.

La pareja estaba feliz porque iban a dar vida a un bebé, pero como en la religión que practicaban tenían prohibido cualquier tipo de intervención médica, nunca fueron a un control y prepararon todo desde su casa.

Por este motivo, Sarah Mitchell (25), la madre. ni su esposo Travis (22), nunca tuvieron conocimiento de que se enfrentaban a un embarazo de alto riesgo.

Fue así que a las 32 semanas, Sarah comenzó con su trabajo de parto y dio a luz inesperadamente a unas gemelas, las que por su escaso tiempo de gestación y bajo peso presentaron deficiencias respiratorias.

Sin embargo, ellos decidieron no llevarlas a un hospital y hacer lo que les dicta su religión: rezar junto a los otros feligreses y ungir con aceites a los enfermos, y en el caso que alguien fallezca, habría sido por voluntad divina.

Sin embargo, unas de las pequeñas no resistió y falleció a las horas de nacer. Fue ahí cuando uno de los feligreses fue a avisar sobre el deceso a las autoridades locales y se presentó un doctor en la casa.

La escena era impactante: La mujer dentro del baño rodeada de varios feligreses rezando. En ese momento el doctor se dio cuenta que había otra pequeña que peligraba su vida y llamó a la policía para lograr llevarla a un hospital y salvarla.

Ahora ambos padres fueron condenados a seis años y ocho meses de prisión por el delito criminal de no haberle prestado ayuda a su hija para salvar su vida.

Fotos: Shutterstock.

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