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Sin duda, los gatos son de las mascotas más fascinantes. Su aparente indiferencia y su historia de divinidad, expresada en la adoración de los egipcios hacia estos animales, lo han hecho objeto de estudio de muchos científicos. El más reciente, una observación de su órgano más importante, la lengua.

La lengua del gato representa limpieza y refrigeración. Sus características tan particulares como lo áspero de aquel órgano y lo bien que logra limpiar el pelaje, hicieron que Alexis Noel y David Hu de Georgia Institute of Technology, en Estados Unidos, se interesaran por los misterios de este potente sistema de limpieza. 

En el detallado estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, los científicos descubrieron por ejemplo que las diminutas “espinas” (llamados ‘conos’ o ‘papilas’) de su superficie están rematados en la punta por una cavidad hueca en forma de ‘u’. 

“Ya se había estudiado antes cómo aumenta la cantidad de pulgas si los gatos no se asean y ya había estudios microscópicos de las papilas. Pero nosotros hemos sido los primeros en descubrir que las papilas tienen un hueco que está involucrado en los lametones”, declara a Sinc el investigador David Hu, coautor de este trabajo.

Las diminutas “espinas” de la superficie de la lengua de gato están rematados en la punta por una cavidad hueca en forma de ‘u’.

Cada cavidad en forma de “U” se encarga de recoger saliva de la boca para luego distribuirla por el pelo en los lengüetazos. En concreto, cada uno de los huecos puede almacenar hasta 4.1 μL de saliva, cantidad equivalente a una décima parte de una gota del típico colirio, según publica La Vanguardia. Además, con cada lametón, la lengua deposita cerca del 50% del fluido en el pelaje para refrescarse y regular la temperatura corporal.

Lo anterior explicaría por qué algunas especies de gatos, como los persas de pelo largo, les cuesta tanto asearse.“Las papilas tienen que llegar hasta la piel para disolver los aceites y el resto de materiales. Los gatos persas tienen un pelaje demasiado grueso como para que penetren las papilas. Como no pueden llegar a la piel, el gato no se puede asear por completo”, declara Hu en el documento. 

A partir de los datos obtenidos, los autores del estudio diseñaron un cepillo inspirado en la lengua del gato. De acuerdo a los investigadores, esta herramienta puede ser útil para acabar con los alérgenos del pelaje de gato y para aplicar lociones y medicamentos en la piel del felino. Sus púas curvadas permiten, además, desprender el pelo sobrante con facilidad, lo que les diferencia de los cepillos tradicionales.

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